Control Realista de Margarita


Grabado en blanco y negro del general español José de Canterac (1787-1835), de origen francés. Murió en 1835 en Madrid en el transcurso de un motín popular.

Introducción: La importancia estratégica de Margarita en 1817

La isla de Margarita desempeñó un papel decisivo durante la guerra de Independencia de Venezuela. Su ubicación en el Caribe, su tradición de resistencia y su utilidad como base de operaciones patriotas la convirtieron en un objetivo prioritario para la Corona española. En 1817, mientras los republicanos consolidaban su dominio en Guayana, el alto mando realista, encabezado por el general Pablo Morillo, emprendió una campaña destinada a someter la isla. En esta operación participó también la división peninsular del brigadier José de Canterac, cuya llegada reforzó el dispositivo militar realista en el oriente venezolano.

Contexto previo: Guayana en manos patriotas y la reacción realista

A comienzos de 1817, el panorama militar venezolano cambió de forma significativa. Las fuerzas republicanas, bajo el liderazgo de Manuel Piar y otros jefes patriotas, lograron ocupar Guayana, un territorio clave por su acceso al Orinoco y su valor estratégico. Este avance obligó al mando realista a reorganizar sus prioridades y a reforzar el oriente del país.

Ante esta situación, Pablo Morillo decidió concentrar esfuerzos en Margarita, bastión republicano desde 1816 bajo el mando del general Francisco Esteban Gómez. Para ello necesitaba aumentar su capacidad operativa, y es en este punto donde interviene la división peninsular de José de Canterac.

La llegada de José de Canterac y el fortalecimiento realista

El 19/05/1817 desembarcó en Barcelona la división peninsular comandada por el brigadier José de Canterac. Su incorporación representó un incremento sustancial en la fuerza realista del oriente. Estas tropas, disciplinadas y experimentadas, fueron enviadas para apoyar la campaña de Morillo y asegurar el control de los territorios costeros.

Con la llegada de Canterac, los realistas avanzaron hacia Cumaná y dispusieron la ocupación de Cariaco y Carúpano. Aprovecharon la ausencia del patriota Santiago Mariño, quien se replegó hacia Maturín al conocer la magnitud del avance enemigo. Este movimiento permitió a los realistas consolidar posiciones antes de emprender la ofensiva contra Margarita.

El desembarco de Morillo en Margarita

Desde Cumaná, Morillo organizó la expedición hacia la isla. Se embarcó con sus tropas y desembarcó sin oposición en Los Verales, un punto estratégico que facilitó su avance hacia el interior. La defensa patriota estaba a cargo del gobernador militar de la isla, el general Francisco Esteban Gómez, quien contaba con fuerzas limitadas frente a la superioridad realista.

La retirada patriota y la estrategia de Gómez

Ante la inminente llegada de Morillo, los jefes republicanos celebraron una junta de guerra. Decidieron replegarse hacia la línea de Caranay, en el pueblo de San Juan, con la intención de atraer a Morillo hacia el interior y alejarlo de su flota. La maniobra buscaba reducir la ventaja realista y obligar a combatir en terreno menos favorable.

Sin embargo, el plan no funcionó. Morillo avanzó con rapidez y entró en Porlamar el 23/07/1817. Desde allí continuó hacia el Valle del Espíritu Santo y ocupó Pampatar el 25/07/1817. La población civil se replegó hacia La Asunción, capital de la isla.

La ocupación de Matasiete y el cerco realista

Morillo dirigió sus fuerzas hacia La Asunción y tomó posición en el cerro Matasiete, desde donde podía controlar los accesos a la capital. Mientras tanto, su flota vigilaba los puertos de Manzanillo, Constanza y Juan Griego, cerrando las rutas marítimas de abastecimiento patriota.

Desde Matasiete, Morillo ordenó una división para reconocer el terreno. Las tropas patriotas, dirigidas por Gómez, lograron hacer retroceder a los realistas en un primer momento. No obstante, Morillo envió refuerzos y los combates se intensificaron.

La batalla de Matasiete: 31/07/1817

El 31/07/1817 se libró una de las batallas más feroces registradas en Margarita. Las fuerzas patriotas, pese a su inferioridad numérica, resistieron con determinación. Morillo no consiguió ocupar las posiciones clave defendidas por los republicanos, quienes infligieron numerosas bajas al ejército realista.

Ante la resistencia inesperada, Morillo se replegó hacia la cumbre del cerro y posteriormente se retiró a Pampatar. Este retroceso demostró que la conquista de Margarita no sería tan rápida como se había previsto.

La segunda ofensiva realista

Tras un breve descanso, los realistas retomaron la ofensiva. Avanzaron nuevamente por Porlamar y atacaron San Juan, sometieron El Portachuelo y se dirigieron a La Asunción para impedir que Gómez auxiliara a las fuerzas patriotas en Juan Griego. La estrategia buscaba fragmentar la resistencia republicana.

Los realistas lograron ocupar varios puertos y puntos fortificados, consolidando su dominio sobre gran parte de la isla. Sin embargo, la resistencia patriota continuó. Gómez derrotó a una columna realista y se dirigió a la Villa del Norte para reorganizar sus fuerzas.

El giro estratégico: noticias desde tierra firme

A pesar de los avances realistas, la situación en el resto del país comenzó a influir decisivamente en la campaña. Los realistas se enteraron de que los patriotas habían consolidado el control de Guayana y que las tropas de Pedro Zaraza y José Antonio Páez habían incrementado sus acciones en Apure y Chaguaramas, obteniendo varias victorias.

Estas noticias obligaron a Morillo a reconsiderar la continuidad de la campaña en Margarita. La necesidad de reforzar posiciones en tierra firme se volvió prioritaria. En consecuencia, Morillo decidió abandonar la isla.

Retirada realista y bloqueo del oriente

Los realistas se retiraron de Margarita y establecieron un bloqueo en las bocas del Orinoco y en las costas de Güiria y Margarita, con el fin de limitar el abastecimiento patriota. Morillo desembarcó en Cumaná y luego se trasladó a Caracas a comienzos de septiembre de 1817.

En la capital se reunió con el capitán general interino, brigadier Juan Bautista Pardo, y puso en libertad al brigadier Francisco Tomás Morales, acusado previamente de robos y matanzas. Su liberación se produjo gracias a un indulto emitido tras el matrimonio del monarca español, hecho que se hizo efectivo el 21/09/1817.

Conclusión: Un control efímero y una resistencia persistente

El control realista de Margarita en 1817 fue intenso pero breve. Aunque Morillo y sus comandantes, entre ellos José de Canterac, lograron ocupar gran parte de la isla, la resistencia patriota, la complejidad del terreno y los cambios estratégicos en el resto del país impidieron una dominación duradera. Margarita continuó siendo un símbolo de resistencia y un punto clave para la causa republicana.

Véase también

La Expedición de Pablo Morillo a Costa Firme

La retirada de los 600 y la campaña patriota de 1816

El Centauro de los Llanos y su regimiento de caballería

Fuentes Oficiales

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