Expediciones por el Orinoco


Navio español de finales del Siglo XV, navegando por el río Orinoco. ©Dos por Venezuela Oficial - Archivo histórico digital. 2026. Todos los derechos reservados.

Introducción 

Las expediciones por el Orinoco constituyen uno de los capítulos más complejos y fascinantes de la historia temprana de la América del Sur. Desde finales del siglo XV, este río colosal atrajo a navegantes europeos que buscaban rutas, riquezas, territorios y, más tarde, el mítico El Dorado. El Orinoco, con su delta laberíntico, sus raudales y su conexión natural con regiones interiores, se convirtió en un eje estratégico para la exploración y la expansión imperial. Este recorrido histórico–cronológico presenta, en orden consecutivo, las principales expediciones documentadas entre 1498 y 1595, destacando sus protagonistas, motivaciones y consecuencias.

Primeros contactos europeos con el Orinoco (1498–1516)

1498 – Cristóbal Colón percibe el Orinoco y el Esequibo

Durante su tercer viaje, Cristóbal Colón navegó frente a las costas de la actual Venezuela y observó la inmensa descarga de agua dulce que provenía del delta del Orinoco. Aunque no penetró en sus caños ni exploró el sistema fluvial, registró la presencia de un gran río que, por su volumen, debía provenir de un territorio continental extenso. También percibió el Esequibo, sin adentrarse en él. Este reconocimiento inicial, aunque superficial, abrió el interés europeo por la región.

30/01/1500 – Vicente Yáñez Pinzón reconoce la desembocadura del Amazonas y percibe el Orinoco

En su viaje de 1500, Vicente Yáñez Pinzón llegó a la desembocadura del Amazonas, convirtiéndose en el primer europeo en documentarla. Durante su navegación por la costa atlántica sudamericana, también percibió la influencia del Orinoco en el mar, aunque no ingresó en su delta. Su travesía confirmó la existencia de grandes ríos que drenaban el interior del continente, reforzando la idea de vastas tierras aún por explorar.

13/11/1516 – Juan Bono de Quejo navega algunos caños del delta

Juan Bono de Quejo fue uno de los primeros europeos en internarse parcialmente en el delta del Orinoco. El 13/11/1516 recorrió algunos de sus caños, enfrentándose a la complejidad del paisaje fluvial, caracterizado por canales entrelazados, manglares y corrientes impredecibles. Aunque su incursión fue limitada, aportó información valiosa sobre la geografía del delta y sus posibilidades de navegación.

Exploraciones profundas del Orinoco (1531–1533)

1531 – Diego de Ordaz explora el río y llega a los raudales de Atures

Diego de Ordaz protagonizó una de las primeras expediciones europeas que penetraron profundamente en el Orinoco. En 1531 remontó el río hasta alcanzar los raudales de Atures, una zona de rápidos que marcaba un límite natural para la navegación. Su viaje permitió obtener datos geográficos más precisos y consolidó el interés español por controlar la región. Ordaz también recogió relatos indígenas sobre tierras ricas en oro, lo que alimentó futuras expediciones.

1533 – Jerónimo de Ortal y Alonso de Herrera organizan expediciones desde Paria

En 1533, Jerónimo de Ortal, gobernador de Paria, y el capitán Alonso de Herrera organizaron nuevas expediciones hacia el Orinoco. Su objetivo era continuar la exploración iniciada por Ordaz y buscar posibles rutas hacia el interior. Aunque enfrentaron dificultades logísticas y resistencia indígena, sus incursiones ampliaron el conocimiento europeo sobre el delta y los tramos bajos del río. Estas expediciones consolidaron a Paria como punto estratégico para futuras campañas.

La búsqueda de El Dorado (1584–1591)

A finales del siglo XVI, el mito de El Dorado adquirió una fuerza extraordinaria. Las noticias sobre un reino fabuloso, supuestamente ubicado en el interior del continente, impulsaron numerosas expediciones. El Orinoco se convirtió en una vía natural para quienes buscaban acceder a esas tierras legendarias.

1584 – Antonio de Berrío inicia la primera expedición desde Santa Fe de Bogotá

Antonio de Berrio, Siglo XVI. ©Dos por Venezuela Oficial - Archivo histórico digital. 2026. Todos los derechos reservados.

Antonio de Berrío, gobernador y explorador, emprendió en 1584 su primera expedición hacia el oriente desde Santa Fe de Bogotá. Su objetivo era encontrar El Dorado, siguiendo relatos que situaban el mítico reino en las cercanías de una gran laguna interior. Aunque no logró su propósito, alcanzó regiones cercanas al Orinoco y recopiló información que guiaría sus siguientes campañas.

10/04/1587 – Segunda expedición: llegada a los raudales de Atures

El 10/04/1587, Berrío inició su segunda expedición, nuevamente desde el Nuevo Reino de Granada. Esta vez logró llegar a los raudales de Atures, punto alcanzado décadas antes por Diego de Ordaz. Su avance confirmó la importancia estratégica de este sector del río y reforzó la idea de que el Orinoco podía conducir hacia territorios interiores aún desconocidos.

19/03/1590 – Tercera expedición: penetración por Casanare hasta el Orinoco y Cuchivero

La tercera expedición de Berrío, iniciada el 19/03/1590, avanzó por la región de Casanare, conectando con el Orinoco y llegando hasta el río Cuchivero. Este recorrido permitió cartografiar nuevas rutas y consolidó la presencia española en zonas que hasta entonces habían sido poco exploradas. Aunque El Dorado seguía sin aparecer, la expedición fortaleció la percepción de que el Orinoco era una arteria esencial para acceder al interior del continente.

01/09/1591 – Construcción de un fuerte cerca del río Caroní

El 01/09/1591, Antonio de Berrío ordenó la construcción de un fuerte en las cercanías del río Caroní. Esta fortificación tenía un doble propósito: asegurar la presencia española en la región y servir como base para futuras expediciones hacia el interior. La ubicación estratégica del fuerte permitía controlar un punto clave donde confluyen importantes afluentes del Orinoco.

21/12/1595 – Fundación de Santo Tomé de Guayana

El 21/12/1595, Berrío fundó la ciudad de Santo Tomé de Guayana, un hito fundamental en la historia de la región. La ciudad se convirtió en un enclave estratégico para el control del Orinoco y en un punto de apoyo para las expediciones que buscaban El Dorado. Su fundación marcó el inicio de una presencia española más estable en la zona.

Piratas y filibusteros en el Orinoco (1595)

La riqueza potencial del Orinoco y su importancia estratégica atrajeron no solo a exploradores españoles, sino también a piratas y filibusteros ingleses. Entre ellos destacó Walter Raleigh, figura clave en la rivalidad anglo-española del siglo XVI.

04/04/1595 – Walter Raleigh desembarca en Trinidad

El 04/04/1595, Raleigh llegó a Trinidad con cuatro navíos. Su objetivo era desafiar el dominio español en la región y buscar la mítica Laguna de Manoa, asociada a El Dorado. Su presencia en el Caribe generó tensiones inmediatas y puso en alerta a las autoridades españolas.

21/12/1595 – Raleigh en el Orinoco

Ese mismo año, Raleigh penetró en el Orinoco, coincidiendo con la reciente fundación de Santo Tomé de Guayana. Su expedición buscaba confirmar los relatos sobre la Laguna de Manoa y localizar El Dorado. Aunque no encontró ninguna de estas maravillas, dejó descripciones detalladas del río y sus pobladores, convirtiéndose en una de las fuentes europeas más influyentes sobre la región.

Conclusión

Las expediciones por el Orinoco entre 1498 y 1595 revelan un proceso continuo de exploración, ambición y confrontación. Desde los primeros contactos de Colón hasta las incursiones de Berrío y Raleigh, el río se consolidó como un eje estratégico para comprender el interior del continente. Aunque el mito de El Dorado nunca se materializó, impulsó una serie de viajes que ampliaron el conocimiento geográfico y transformaron la dinámica política de la región. El Orinoco, con su inmensidad y complejidad, se convirtió en un protagonista silencioso de la historia temprana de América del Sur.

Véase también

El tercer viaje de Colón: hallazgos geográficos y el inicio del Nuevo Mundo

Los inicios de la presencia castellana en Venezuela: Viajes de Ojeda, de la Cosa y Vespucio (1499–1502)

Las expediciones de Cristóbal Guerra y Pedro Alonso Niño

Fuentes Oficiales

©Dos por Venezuela Oficial - Archivo histórico digital. 2026. Todos los derechos reservados.

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