Juan del Trejo y la Fundación de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora (Octubre de 1569)


Juan del Trejo, figura principal del poblamiento de Carora (1569). ©Dos por Venezuela Oficial - Archivo histórico digital. 2026. Todos los derechos reservados.

Introduccion

La historia de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora ocupa un lugar destacado dentro del proceso de poblamiento del occidente venezolano durante el siglo XVI. Sin embargo, la narrativa tradicional que atribuye a Juan del Trejo la “fundación” formal de la ciudad en octubre de 1569 ha sido repetida durante décadas sin un examen crítico de las fuentes. La historiografía moderna, apoyada en archivos coloniales y estudios académicos, demuestra que no existe un acta fundacional conservada ni evidencia documental que certifique un acto jurídico-administrativo de fundación. Lo que sí puede afirmarse con rigor es que en octubre de 1569 se produjo un poblamiento inicial liderado por Trejo, en un contexto de expansión territorial, control de rutas y consolidación de espacios productivos.

Este artículo desmonta el mito de la fundación formal, explica el papel real de Juan del Trejo y analiza el proceso de poblamiento que dio origen a la futura ciudad de Carora. La precisión terminológica no es un detalle menor: distingue entre la tradición construida por la memoria colectiva y la evidencia verificable que exige la investigación histórica profesional.

Contexto histórico del occidente venezolano en el siglo XVI

Durante la segunda mitad del siglo XVI, la Corona española impulsó la ocupación efectiva de los territorios interiores de la provincia de Venezuela. Las rutas entre El Tocuyo, Barquisimeto, Coro y las zonas ganaderas emergentes requerían puntos de apoyo, resguardo y control. La región donde hoy se encuentra Carora era estratégica por su ubicación intermedia entre los valles agrícolas y las zonas de tránsito hacia la Sierra de Baragua y los llanos occidentales.

En este escenario, diversos capitanes y vecinos de El Tocuyo emprendieron expediciones para establecer asentamientos que permitieran asegurar el territorio, fomentar la producción ganadera y garantizar la comunicación entre los centros poblados. Juan del Trejo, figura vinculada a estas dinámicas, aparece en las fuentes como uno de los actores que impulsaron la ocupación de la zona.

Juan del Trejo: figura histórica y liderazgo local

Juan del Trejo fue un vecino de El Tocuyo con experiencia en actividades de poblamiento y en la organización de grupos de colonos. Su participación en la expansión hacia el occidente se enmarca en la lógica de los asentamientos promovidos por particulares, quienes buscaban consolidar espacios productivos y obtener reconocimiento dentro de la estructura colonial.

Las fuentes disponibles no lo presentan como un fundador en sentido jurídico, sino como un líder de poblamiento. Su papel consistió en reunir familias, organizar la ocupación del territorio y promover la instalación de viviendas y actividades económicas iniciales. Este tipo de liderazgo era común en la época y no implicaba necesariamente la existencia de un acto formal de fundación.

Octubre de 1569: lo que realmente ocurrió

La tradición histórica señala que en octubre de 1569 se estableció el asentamiento que daría origen a Carora. Esta fecha, aceptada por la historiografía regional, proviene de referencias secundarias y de reconstrucciones posteriores, pero no de un documento fundacional. No existe acta, cédula, provisión, auto de cabildo ni registro administrativo que certifique una fundación formal en ese mes.

Lo que sí puede afirmarse con certeza es que en octubre de 1569 se produjo un poblamiento inicial, impulsado por Juan del Trejo y un grupo de vecinos. Este asentamiento consistió en la instalación de viviendas, la delimitación de espacios productivos y la organización básica de la vida comunitaria. No hubo traza urbana oficial, ni cabildo constituido, ni autoridad superior que otorgara jurisdicción en ese momento.

Fundación vs. poblamiento: precisión historiográfica necesaria

La diferencia entre fundación y poblamiento es fundamental para comprender el origen de Carora. En la historiografía colonial, la fundación es un acto jurídico-administrativo que requiere:

  • Un documento formal (acta o auto de fundación).
  • La presencia o autorización de una autoridad competente.
  • La definición de una traza urbana.
  • La creación de un cabildo.
  • El reconocimiento oficial de la nueva población.

Ninguno de estos elementos está documentado para Carora en octubre de 1569. Por el contrario, el proceso corresponde a un poblamiento, entendido como la instalación de un grupo de vecinos en un territorio, sin formalidades jurídicas y sin estructura administrativa completa.

La tradición posterior, especialmente a partir de los siglos XVIII y XIX, reinterpretó este poblamiento como una fundación, otorgando a Juan del Trejo el título de fundador. Esta reinterpretación, aunque arraigada en la memoria local, no se sostiene desde el punto de vista documental.

La construcción del mito fundacional

El mito de la fundación formal de Carora se consolidó por varias razones. En primer lugar, la necesidad de dotar a las ciudades de un origen claro y prestigioso llevó a reinterpretar los procesos de poblamiento como fundaciones. En segundo lugar, la ausencia de documentos primarios permitió que la tradición oral y las crónicas tardías llenaran los vacíos con narrativas idealizadas. Finalmente, la repetición acrítica de estas versiones en textos escolares, discursos conmemorativos y publicaciones locales reforzó la idea de una fundación formal.

La historiografía moderna, apoyada en archivos oficiales y en metodologías rigurosas, ha desmontado este mito al demostrar que no existe evidencia documental que respalde un acto fundacional en 1569. La precisión histórica exige reconocer que el origen de Carora se encuentra en un poblamiento, no en una fundación jurídica.

El poblamiento como proceso histórico

El poblamiento de 1569 debe entenderse como un proceso gradual. Los primeros vecinos se establecieron en la zona atraídos por las posibilidades agrícolas y ganaderas, así como por la ubicación estratégica del territorio. La instalación de viviendas, la apertura de caminos y la organización de actividades productivas fueron configurando un núcleo poblado que, con el tiempo, adquirió mayor estabilidad.

Este proceso fue similar al de otras localidades del occidente venezolano, donde los asentamientos iniciales precedieron a la formalización administrativa. En muchos casos, la fundación jurídica ocurrió décadas después del poblamiento, cuando la Corona o las autoridades provinciales reconocieron oficialmente la existencia de la población.

La evolución del asentamiento hacia una ciudad

A medida que el poblamiento de 1569 creció, se consolidaron estructuras sociales, económicas y religiosas que dieron forma a la futura ciudad. La presencia de familias, la expansión de la ganadería y la articulación con las rutas comerciales regionales fortalecieron el asentamiento. Con el tiempo, la comunidad adquirió mayor cohesión y desarrolló instituciones locales que permitieron su reconocimiento dentro de la provincia.

Este proceso de transformación de un poblamiento en una ciudad es característico de la historia colonial venezolana. La ausencia de un acta fundacional no disminuye la importancia histórica del asentamiento, sino que invita a comprenderlo desde una perspectiva más amplia y realista.

La figura de Juan del Trejo en la memoria histórica

A pesar de que no fue un fundador en sentido jurídico, Juan del Trejo ocupa un lugar destacado en la memoria histórica de Carora. Su liderazgo en el poblamiento inicial y su papel en la organización de los primeros vecinos lo convierten en una figura clave para entender el origen de la ciudad. La tradición lo reconoce como fundador porque encabezó el proceso que dio inicio a la ocupación del territorio, aunque no exista un acto formal que lo certifique.

La historiografía contemporánea no busca despojarlo de su importancia, sino ubicar su papel en su justa dimensión. Trejo fue un líder de poblamiento, no un fundador jurídico. Esta distinción, lejos de restarle relevancia, permite comprender mejor la dinámica histórica de la región.

Importancia de la precisión histórica

La precisión histórica es esencial para construir una memoria colectiva basada en hechos verificables. Atribuir una fundación formal sin documentos que la respalden no solo es incorrecto, sino que perpetúa errores que afectan la comprensión del pasado. Reconocer que Carora nació de un poblamiento en octubre de 1569 no disminuye su valor histórico; por el contrario, lo enriquece al situarlo dentro de los procesos reales de ocupación y desarrollo del occidente venezolano.

La labor de los archivos, la investigación académica y la revisión crítica de las fuentes permiten desmontar mitos y ofrecer una visión más completa y rigurosa del pasado. Este enfoque es fundamental para la construcción de un archivo histórico digital serio, profesional y comprometido con la verdad documental.

Conclusión

La historia de Carora no comienza con un acto formal de fundación, sino con un poblamiento liderado por Juan del Trejo en octubre de 1569. La ausencia de un acta fundacional y la evidencia disponible obligan a distinguir entre la tradición y la realidad histórica. Desmontar el mito de la fundación no implica negar la importancia de Trejo, sino reconocer su papel real dentro del proceso de ocupación del territorio.

Comprender esta diferencia permite valorar el origen de Carora desde una perspectiva más precisa y profesional, acorde con los estándares de la historiografía moderna y con el compromiso institucional de preservar la memoria histórica con rigor y responsabilidad.

Véase también 

Juan de Carvajal y la Fundación de El Tocuyo

Juan de Ampíes Ávila y la Fundación de Santa Ana de Coro

Fuentes Oficiales

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